El artículo 5 del Reglamento de IA de la UE prohíbe determinados usos de tecnologías de IA que suponen un nivel de riesgo inaceptable. Aunque contamos con determinadas salvaguardias técnicas, como proveedor de tecnología de IA de uso general, OpenAI también espera que sus clientes —tanto usuarios individuales como desarrolladores y empresas— cumplan los requisitos legales aplicables. Esto incluye abstenerse de realizar actividades que sean ilegales conforme al Reglamento de IA de la UE si se encuentran o están establecidos en la UE. Este artículo pretende aclarar cuáles son estas prácticas prohibidas; no constituye asesoramiento jurídico sobre cómo debes cumplir tus propias obligaciones en virtud del Reglamento de IA de la UE.
El Reglamento de IA de la UE prohíbe los siguientes usos de la IA y, como explicamos con más detalle en nuestras Políticas de uso y demás condiciones, no debes utilizar ningún servicio de OpenAI para llevarlos a cabo:
Emplear técnicas subliminales, deliberadamente manipuladoras o engañosas con el fin de alterar sustancialmente el comportamiento de una persona o un grupo —es decir, mermando su capacidad para tomar una decisión informada— de una manera que pueda causar daños a esa persona o a terceros.
Explotar las vulnerabilidades de una persona o un grupo debidas a su edad, discapacidad o situación social o económica, de modo que se altere sustancialmente su comportamiento y sea probable que se causen daños significativos a esa persona o a terceros.
Asignar una puntuación social —basada en la clasificación de personas o grupos durante un periodo determinado según su comportamiento, sus características personales o características inferidas o previstas— que:
Dé lugar a un trato desfavorable de personas o grupos en contextos sociales que no guarden relación, o
Dé lugar a un trato desfavorable de personas o grupos que sea injustificado o desproporcionado con respecto a su comportamiento.
Realizar evaluaciones de riesgos de personas basándose únicamente en la elaboración de perfiles o la evaluación de sus rasgos de personalidad para predecir si podrían cometer un delito.
Crear o ampliar bases de datos de reconocimiento facial mediante la extracción indiscriminada de imágenes faciales de internet o de grabaciones de circuitos cerrados de televisión.
Inferir emociones en el lugar de trabajo o en centros educativos, salvo que se aplique una excepción por motivos médicos o de seguridad.
Clasificar a personas según sus datos biométricos para inferir su raza, opiniones políticas, afiliación sindical, creencias religiosas o filosóficas, vida sexual u orientación sexual, salvo cuando se utilicen conjuntos de datos obtenidos lícitamente en un contexto como el de una actuación policial autorizada.
Realizar identificación biométrica remota «en tiempo real» en espacios de acceso público con fines policiales, salvo que sea estrictamente necesaria para:
La búsqueda específica de personas desaparecidas o de víctimas concretas de secuestro, trata de seres humanos o explotación sexual;
La prevención de una amenaza concreta, sustancial e inminente para la vida o la integridad física de una persona, o de un atentado terrorista;
La identificación de sospechosos de determinados delitos.
Para obtener más información sobre cómo pueden utilizarse nuestros servicios y qué otras actividades están prohibidas, consulta las Políticas de uso y demás condiciones de OpenAI. La Comisión Europea también ha publicado directrices sobre las prácticas prohibidas que pueden ayudarte a evaluar tus propias obligaciones legales y evitar dichas prácticas en tus sistemas o productos.
